El 30 de septiembre de 2018, aproximadamente 20 oficiales de policía allanaron un lugar de reuniones cristianas en el norte de Uzbekistán. Registraron el edificio y filmaron a los presentes. Los oficiales también habían traído a cuatro mujeres no identificadas que comenzaron a empujar a la gente, metiendo sus manos en las bolsas de las mujeres presentes y robando cuanto quisieron. A pesar de las protestas, la policía no detuvo sus acciones.

Como parte de la requisa, que se realizó sin orden judicial, los funcionarios confiscaron numerosos artículos, incluidos equipos de sonido, libros y una computadora. Después de más de dos horas de hostigamiento, los cristianos fueron obligados a subir a un autobús y llevados a una estación de policía para interrogarlos.

Cuatro cristianos bautistas en la ciudad de Karshi, en el sur de Uzbekistán (país asiático que formaba parte de la ex Unión Soviética), han sido castigados después de reunirse sin permiso oficial. Un miembro de la iglesia, Nabijon Bolikulov, fue encarcelado durante cinco días, y otros tres se enfrentaron a multas. En su fallo, el juez no especificó qué parte de la ley los creyentes habían violado.

Luego de una asalto por parte de la policía a una iglesia bautista seis hermanos fueron detenidos y multados además de que quemaron Biblias e himnarios, en Uzbekistán, país de Asia Central. 

La acción contra los bautistas fue “por participar en una comunidad religiosa no registrada”. Las multas impuestas eran 45 veces el salario mínimo y consideradas muy altas para este país, que formó parte de la Unión Soviética antes de separarse durante el colapso del comunismo.

Cristianos en una remota población de Uzbekistán son golpeados, públicamente humillados y expulsados de sus hogares y lugares de trabajo por haberse convertido a Cristo. Un Caudillo fuerte del lugar, de nombre Tokhtabay Sadikov, esta orquestando una dura oposición a la pequeña congregación en Janbashkala, una villa cercana a  Turtkul, en el suroeste de Uzbekistán; Sadikov está presionando a la policía local, a los funcionarios públicos, a la oficina del fiscal, a la policía secreta y a los clérigos musulmanes para que impongan medidas de castigo a cada habitante que haya "abandonado la fe musulmana de sus padres".

El corresponsal de Asia central para "Forum 18 news service", Igor Rotar, fue detenido por 2 días en el aeropuerto de Tashkent y finalmente fue deportado el 13 de agosto. Todo comenzó cuando Rotar, ciudadano ruso, arribo a Uzbekistán, el 11 de Agostode 2005, y su nombre apareció en una lista de personas indeseables para el Servicio de Seguridad Nacional (NSS); Previamente se le había permitido entrar al país, cuando autoridades de frontera se contactaron con el NSS. Esta vez, sin embargo, fue detenido y no se le permitió cruzar la frontera.

Oremos por los ocho cristianos en Uzbekistán que han sido castigados en los últimos meses por tener literatura religiosa en sus casas.

Siete de ellos - Aleksandr Ko, Bakhtiyor Odinayev, Andrei Serin, Mahmud Hakimjanov, Shamsiddin Begmatov y Pastor Dmitri Butov y su esposa Svetlana Butova - fueron gravemente multados por la "producción, almacenamiento o importación ilegal a Uzbekistán de materiales religiosos, con la intención de su distribución o distribución reallizada por personas físicas”.

En el país de Uzbekistán en Asia Central, las iglesias están creciendo, pero la presión del gobierno en su contra también se está incrementando. Y a pesar de todo esto, los cristianos Uzbekos siguen firmes en su fe. Por ejemplo, en la zona del calor ardiente del desierto de Uzbekistán, algunos cristianos están quebrantando la ley. Su crimen: llevar a cabo una reunión religiosa sin que su iglesia tenga una autorización oficial.

Poco después de la disolución de la Unión Soviética en 1991, Uzbekistán volvió a reprimir cualquier grupo religioso, considerándolo como una amenaza al poder absoluto del gobierno. Y como resultado, la persecución de cristianos evangélicos se intensificó. En los últimos 8 años, sólo 3 iglesias han recibido un permiso oficial en Uzbekistán.

Los creyentes pertenecientes a la Iglesia Bautista de Uzbekistán se negaron a anotarse en el registro religioso del Estado, razón por la que están siendo arrestados y maltratados psicológicamente en las ultimas semanas.

El 18 de Enero de 2009, Tohar Haydoroy, de 28 años, fue arrestado en la región de Syrdarya, donde le atribuyeron cargos de producción y almacenamiento de drogas. Estos cargos son impuestos a los cristianos y se fundamentan en que ellos supuestamente son fabricantes y distribuidores de drogas. En la estación de policía, Tohar fue obligado, amenazado y persuadido de renunciar a su fe; pero al rehusarse, la policía alegó “que él efectivamente fabricaba las drogas”, y que supuestamente se había hallado en su apartamento más drogas, además de la “encontrada en su bolso”.

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La Voz de los Mártires” es un ministerio internacional dedicado a servir a la iglesia perseguida. Fue fundado por Richard Wurmbrand a finales de 1960 como “Misiones cristianas para el mundo comunista”. Wurmbrand sufrió en su país natal catorce años de tortura y encarcelamientos por su fe por parte de los comunistas.

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