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¿Buenas excusas?
¿Buenas excusas?
La palabra de la cruz es locura para los que se pierden, pero a los que se salvan … es poder de Dios (1 Corintios 1:18).
Aquí algunas excusas comunes para rechazar la Biblia y el mensaje del evangelio:
No entiendo lo que estoy leyendo. Algunos pasajes de la Biblia son difíciles de entender o parecen demasiado abstractos. Así pues, antes de leerlo, puedes pedir a Dios, que inspiró el texto, para que Él te ayude a comprenderlo. Él prometió: El que busca, halla; y al que llama, se le abrirá (Lucas 11:10).
No me interesa la religión. La Biblia no es un tratado de doctrinas religiosas, sino que nos presenta a un Dios que nos ama. Ella nos habla de Jesús, quien nos reveló al Dios vivo. Jesús dijo: El que me ha visto a mí, ha visto al Padre (Juan 14:9). ¿Quieres descubrir a Jesús que te ama y quien quiere estar cerca tuyo?
Tengo la conciencia tranquila, soy honesto, no necesito que me sermoneen. La Biblia dice: No hay justo, ni aun uno (Romanos 3:10). Puede resultar chocante, pero para Dios una simple mentira, un pensamiento codicioso, son pecados que merecen el castigo y que requirieron enviar a Su Hijo a morir en una cruz. Dios no quiere darnos sermones, sino que quiere que descubras cuál es tu naturaleza pecaminosa delante de Él, y también que aceptes la gran salvación que Él te ofrece gratuitamente.
No necesito a Dios, especialmente a un Dios invisible que no se preocupa por mí. ¡Si Dios no se preocupara por nosotros, no habría dado a su Hijo para salvarnos! El evangelio te demuestra Su interés en ti, para salvarte personalmente.
¿Es la indiferencia una buena respuesta al amor de nuestro Creador?
Fuente: La Buena Semilla, 28. 3. 2025; Redacción: VM-Ar
Porque de tal manera amó Dios al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree,
no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:16
Hermanos y amigos, la Misión La Voz de los Mártires – Argentina, te invita a compartir esta reflexión con tus familiares y amigos, especialmente con los que todavía no conocen a nuestro Señor Jesucristo, para que ellos también puedan conocer el único camino que nos lleva a la vida eterna que Dios nos ha preparado de manera absolutamente gratuita.