Devocionales

En una provincia del norte de Nigeria se desataron arranques fanáticos contra ciudadanos cristianos. Se quemaron muchas casas y lugares de reunión. Entonces un gran número de cristianos se reunieron y los adversarios temieron que se tratara de una campaña para vengarse. Pero ocurrió otra cosa: los cristianos se reunieron en los lugares que los musulmanes habían destruido y allí entonaron cánticos, y pidieron a Dios que perdonase a esos hombres enfurecidos. También ellos mismos estaban dispuestos a perdonar.

La perspectiva del fin del mundo generalmente ha sido – y lo es -  un tema rodeado de incertidumbre y asociado con el terror. El comienzo de un siglo ha sido a menudo precedido por un pánico colectivo. Luego la vida reanuda su curso normal. Las “profecías” dirigidas a tal evento fueron causas de bromas para unos y de un verdadero sobrecogimiento para otros. Hoy en día, las conclusiones de algunos científicos expertos, sobre el estado del planeta y la posibilidad de una catástrofe que podría destruir la humanidad entera, no son nada alentadoras.

(Dios) Cambia la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas. Luego se alegran (los marineros) porque se apaciguaron; y así los guía al puerto que desearon (Sal 107:29-30).

Un poeta Inglés escribió: "Yo soy el dueño de mi destino, yo soy el capitán de mi alma". 

Esta es una persona fuerte, dirá usted. El futuro, en la tierra y más allá, no le asustan; es el único maestro de a bordo. Sin embargo, no mucho tiempo después, este escritor perdió a su hija de cinco años, y estaba abrumado por el dolor. Y a medida que se acercaba el final de su vida, no ocultó su desesperación. 

Más Clamaron á Jehová en su angustia, Y salvólos de sus aflicciones (Salmo 107. 19)

Y oró Isaac á Jehová por su mujer, que era estéril; y aceptólo Jehová, y concibió Rebeca su mujer (Génesis 25:21)

Humanamente queremos aliviar o, más aún, evitar el sufrimiento. Queremos forjar presiones políticas, influir por medio de publicaciones, realizar campañas escribiendo cartas  e inundar - ahora en el tiempo de internet - el espacio virtual con e-mails. Esto no es necesariamente malo. Pero veamos un ejemplo acerca de lo que hicieron nuestros hermanos en la fe en el tiempo cuando la iglesia cristiano nació: El rey Herodes había apresado y maltratado a varios cristianos, e hizo morir a filo de espada al apóstol Santiago.

Un terremoto es a menudo devastador. Golpea unos segundos, dejando poca o ninguna posibilidad de escapar. Y aun, si uno conoce las zonas de riesgo, no podemos predecir un terremoto o hacer algo contra sus efectos.

En la Biblia, Dios a veces utiliza este fenómeno de los terremotos para ejecutar su juicio. Coré y sus seguidores fueron tragados por la tierra, que se abrió bajo sus pies, cuando se rebelaron en contra de Moisés (Números 16). Los terremotos son también parte de los terribles acontecimientos - descritos en el libro de Apocalipsis (cap. 6: 12; 8:5; 11:13) - que sobrevendrán en la tierra. Dios nos muestra que será imposible intentar escapar de su ira, el día cuando su paciencia se haya terminado.

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La Voz de los Mártires” es un ministerio internacional dedicado a servir a la iglesia perseguida. Fue fundado por Richard Wurmbrand a finales de 1960 como “Misiones cristianas para el mundo comunista”. Wurmbrand sufrió en su país natal catorce años de tortura y encarcelamientos por su fe por parte de los comunistas.

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