Devocionales

Más Clamaron á Jehová en su angustia, Y salvólos de sus aflicciones (Salmo 107. 19)

Y oró Isaac á Jehová por su mujer, que era estéril; y aceptólo Jehová, y concibió Rebeca su mujer (Génesis 25:21)

Humanamente queremos aliviar o, más aún, evitar el sufrimiento. Queremos forjar presiones políticas, influir por medio de publicaciones, realizar campañas escribiendo cartas  e inundar - ahora en el tiempo de internet - el espacio virtual con e-mails. Esto no es necesariamente malo. Pero veamos un ejemplo acerca de lo que hicieron nuestros hermanos en la fe en el tiempo cuando la iglesia cristiano nació: El rey Herodes había apresado y maltratado a varios cristianos, e hizo morir a filo de espada al apóstol Santiago.

Un terremoto es a menudo devastador. Golpea unos segundos, dejando poca o ninguna posibilidad de escapar. Y aun, si uno conoce las zonas de riesgo, no podemos predecir un terremoto o hacer algo contra sus efectos.

En la Biblia, Dios a veces utiliza este fenómeno de los terremotos para ejecutar su juicio. Coré y sus seguidores fueron tragados por la tierra, que se abrió bajo sus pies, cuando se rebelaron en contra de Moisés (Números 16). Los terremotos son también parte de los terribles acontecimientos - descritos en el libro de Apocalipsis (cap. 6: 12; 8:5; 11:13) - que sobrevendrán en la tierra. Dios nos muestra que será imposible intentar escapar de su ira, el día cuando su paciencia se haya terminado.

¿Está el mencionado proverbio bien arraigado en la mente de las personas?

Basta con mirar las filas de gente en algunos quioscos de periódicos en los días que se informan los resultados de los juegos de azar, para hacernos muchas preguntas.

¿Vio alguna vez estas pintadas sobre las paredes? “¡Ningún futuro!” Es así como algunos jóvenes expresan su decepción y su angustia.

Queda claro que el mundo no gira en redondo. Los optimistas incondicionales prometen la pronta llegada de la felicidad terrestre. Pero hoy, ¿qué ofrece este mundo, junto a sus progresos tecnológicos y un bienestar material mal distribuido? Injusticias, desempleo, contaminación, droga, terrorismo, sectas, incomprensión recíproca entre generaciones…

Una oleada de protestas, de contiendas, rebeliones y contradicciones, corre por el mundo y no hay nada que pueda resistirle. Se infiltra por todas partes y siembra desorden en las familias, las escuelas, las colectividades, en la sociedad entera. Cristianos, ¡estemos en alerta y no nos dejemos influenciar por estas corrientes! La gente insiste de manera egoísta en “sus derechos” o en los llamados – por más nobles que sean - “derechos humanos”, pero no tiene en cuenta “los derechos de Dios”.

Acerca de

La Voz de los Mártires” es un ministerio internacional dedicado a servir a la iglesia perseguida. Fue fundado por Richard Wurmbrand a finales de 1960 como “Misiones cristianas para el mundo comunista”. Wurmbrand sufrió en su país natal catorce años de tortura y encarcelamientos por su fe por parte de los comunistas.

[Leer más]

Acceso

©2021 La voz de los Mártires

Buscar