Devocionales

En la época del declive del Imperio Romano, Roma era el refugio de una gran cantidad de personas inactivas e indigentes: campesinos sin tierra y ex legionarios, además de exiliados de todos los países. Por ese motivo, el emperador organizó la distribución gratuita de pan con la finalidad de calmar el hambre de todas estas personas. Para evitar que organizaran una revuelta era necesario mantener a estos desempleados ocupados en algo. Por eso el emperador organizó juegos en los anfiteatros especialmente construidos para este propósito.

En ambos versículos citados abajo, nos encontramos con la misma palabra asignada a Dios mismo y a Sus hijos*: misericordia. El término usado en griego en el segundo verso es muy fuerte, es literalmente "entrañas de misericordia".

Ser misericordioso es tener el corazón sensible a la miseria y a la desgracia de los demás. La misericordia es una de las características de Dios, es parte de su ser. Él vio desde el cielo la miserable condición de la humanidad,  estando "conmovido a compasión", tal como se ilustra en la parábola del buen samaritano (Lucas 10:33) o la del hijo pródigo (Lucas 15:20).

No matarás (Éxodo 20:13)

Porque he visto violencia y rencilla en la ciudad (55:9).

Líbrame, oh Jehová, del hombre malo; guárdame de hombres violentos (Salmo 140:1)

El asesinato generalmente es castigado por las autoridades judiciales de la mayoría de los países de acuerdo con el mandamiento dado por Dios y registrado en la Biblia: "No matarás" (Éxodo 20:13).

Sin embargo, en estos mismos países, las películas, novelas e historietas tratan el asesinato como un tema trivial, de pasatiempo o de suspense.

Jesús dijo: conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado (Juan 8. 32-34).

¿Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro (Romanos 6:11).

"No se trata de que el sentimiento de libertad sea ilusorio, es la libertad misma", escribió el novelista Gérard Bessette. ¡Vivamos libres! Es el grito del corazón de los jóvenes que aspiran a vivir sin limitación.

Jesús dijo: El diablo ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis (Juan 8:44-45).

¿Quién es el diablo para nosotros hoy? ¿Estamos tratando de domarlo, convirtiéndonos en un amigo de este corrupto, engañoso y violento, o hasta invocándolo en las canciones? ¿Aceptamos su esclavitud? ¿Estamos de acuerdo en servirle en diversas adicciones, o practicar la brujería para obtener poder y riquezas? ¿Ignoramos que una de sus victorias es llevar a los hombres a negar su propia existencia y hacer a Dios responsable del mal?

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La Voz de los Mártires” es un ministerio internacional dedicado a servir a la iglesia perseguida. Fue fundado por Richard Wurmbrand a finales de 1960 como “Misiones cristianas para el mundo comunista”. Wurmbrand sufrió en su país natal catorce años de tortura y encarcelamientos por su fe por parte de los comunistas.

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