Devocionales



Volar a ciegas

 

No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas (2 Corintios 4:18)

 

Porque por fe andamos, no por vista (2 Corintios 5:7).

 

Un piloto de avión vuela a menudo sin tener visibilidad, sin ningún punto de referencia tangible con respecto al suelo o al cielo. Depende enteramente de sus instrumentos para saber en qué posición se encuentra su aeronave tanto en el plano horizontal como en el plano vertical. Puede suceder en estas circunstancias que un piloto inexperto obtiene la impresión de que su avión está en una posición diferente a la indicada en su tablero. Esta impresión puede llegar a ser tan fuerte que puede llevar al piloto a cuestionar el correcto funcionamiento de sus instrumentos. Si luego decide modificar la posición de su aeronave según sus sensaciones personales, esto podría conducir al desastre.

 

El creyente también tiene un instrumento, la Biblia, para indicarle su posición ante Dios. Por ejemplo, la Biblia nos dice que por la fe tenemos paz con Dios, y de esta manera estamos dentro de su gracia (Romanos 5:1, 2). Pero a veces me siento tan débil, tan fracasado, que me pregunto si realmente Dios puede aceptarme con todos los malos pensamientos que me asaltan. O me encuentro, frente a una prueba cuyo final no puedo ver. Realmente me preocupa saber: ¿si estoy todavía dentro de la gracia de Dios?

 

¡No nos fiemos de nuestras impresiones! que cambian según nuestro estado de ánimo o de las situaciones, sino más bien confiemos en la Biblia, ¡guía infalible hasta el final del camino! Creemos firmemente en las promesas que contiene; por ejemplo ésta, expresada por Jesús: “yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20).

 

Oremos para que sean la Bíblia y el Espíritu Santo de Dios, los que nos guíen en nuestro camino.

 

Oremos para nuestra fe en sea inquebrantable, y no busquemos instrumentos o guía que no venga de la Bíblia.

 

Oremos también por los hermanos que han sabido volar a ciegas y aunque están con persecución o presos, siguen con la navegación firme por el camino estrecho que lleva a Cristo Jesús.

 

Fuente: La Buena Semilla, 5.10. 2023; Redacción: VM-Ar


 



El poder de la oración

Un Testimonio de Persecución

 

Orando en todo tiempo, con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos (Efesios 6:18).

 

En la multitud de pensamientos que había dentro de mí, tus consuelos eran el deleite de mi alma (Salmo 94:18).

 

En un pequeño restaurante de Asia Central, nos hemos reunido con varios amigos cristianos en una mesa. Chris, un joven de 19 años, nos cuenta los momentos difíciles que vivió.

 

Cuando estaba en su primer año en la universidad, Chris fue arrestado y golpeado toda una noche. A través de las palizas, comprende que estaba acusado de asesinato, un delito del que es inocente. La verdadera razón fue que él es el líder de un grupo de jóvenes cristianos.

 

Terreno Peligroso

Aunque respetamos a todas las personas y sus conceptos en cuanto a su fe y teniendo en cuenta que el cristianismo, el cual lo consideramos más que una religión sino una relación personal con Jesucristo, algunas personas se desviven por burlarse de Dios y difamar Su santo nombre. Hacen todo lo posible para permanecer indiferentes y hasta desafiarlo. ¡Están pisando terreno peligroso!

La palabra blasfemia habla de una denuncia y un rechazo consciente de Dios. Es una irreverencia desafiante, un pecado singularmente terrible de hablar mal intencional y abiertamente contra Dios. 

En el libro de Daniel del Antiguo Testamento, leemos que el rey Belsasar hizo sacar todos los vasos sagrados que el pueblo judío usaba en la adoración de Dios. Luego los llenó de vino y brindó por los dioses de plata y oro. Se estaba burlando abiertamente de Dios y haciendo todo lo posible para ridiculizarlo. Y esa fue su última noche en la tierra. Fue pesado en la balanza de Dios y el juicio de Dios cayó sobre él. 

 

Tiempos Turbulentos
Devocional

Al final un fuerte video acerca de lo que pasa en Haití

Muchos de los acontecimientos que suceden en el mundo hoy nos hacen pensar en lo que puede suceder en el futuro.  La violencia, las presiones de la sociedad y en particular en la familia hacen que muchas personas se vean afectadas por presiones que deprimen y desmoralizan.

Desde hace tiempo se viene hablando de “Un Nuevo Orden Mundial” que, mientras tanto, se deleita en la crueldad y la destrucción, promueve valores anticristianos que deterioran las relaciones humanas en la sociedad. Los valores que alguna vez mantuvieron unida a la familia y a la sociedad se están derrumbando y son reemplazados por una sed de poder y un deseo de caos.

A medida que la sociedad sufre un retroceso moral, muchos buenos cristianos lamentan la pérdida de la base cristiana que una vez fortaleció su fe y su país.

Sin embargo, frente a la oscuridad espiritual, como sucedió en el pasado, surge un nuevo remanente.

Hace unos 2.600 años, cuatro hombres hebreos se enfrentaron a una situación.

Este es un antiguo espíritu maligno que actúa en nuestro mundo hoy, el mismo espíritu maligno que una vez exigió que cuatro hombres, Sadrac, Mesac, Abed-nego y Daniel (vea capítulos 3 y 6 del libro de Daniel), se inclinaran ante él y los ídolos que pretende imponer.  Ahora parece como que el pueblo de Dios se estuviera enfrentando a la misma decisión: ¿nos inclinamos por el miedo o defendemos la verdad?

En mi experiencia pastoral he podido observar que independientemente de la ciencia y el medio ambiente en que la persona nace, el poder transformador del Evangelio puede re direccionar un destino. El apóstol Pablo afirma que El Evangelio, es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree (Romanos 1:16)

He visto personas nacer en familias con firmes y enormes valores que cayeron en situaciones impensadas para sus generaciones anteriores (que vivían la realidad del evangelio) pero también pude ver a todo tipo de resentidos y pervertidos “convertirse” por el poder de Dios.

Nos alientan y dan esperanza las palabra del salmista: Cuando yo decía: Mi pie resbala, Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba. En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma”. (Salmos 94:18-19)

Hoy Jesús también nos dice: No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.” (Juan 14:1)

OREMOS: Señor de tanta bondad y misericordia, en medio de las dificultades que el enemigo, la sociedad y la vida nos presentan, acudimos a ti, fuente de esperanza, razón y justicia, para honrar tu santo nombre y arrepentidos, nos aferramos a tu Palabra y tus promesas, para recibir la fortaleza que nos ayuda a permanecer fieles en tu camino y en tu la verdad.

Fuente: Pastor - Osvaldo Pupillo, 24.8.2023; Edición: VM-Ar.  

Oremos también por los hermanos que actualmente son perseguidos por su fe en diversas partes del mundo, ya que ellos están fiel a la palabra y las promesas de nuestro Señor Jesucristo y son ejemplo para nosotros; estemos preparados cuando vengan los tiempos de persecución en nuestros países.

 

Video sobre una noticia actual de Haitíhttps://www.youtube.com/watch?v=Yehp-Km_qiA

 

En el siguiente link puede mirar el ultimo articulo que habíamos subido al sitio: https://lavozdelosmartires.com.ar/site/index.php/noticias/noticias-por-pais/121-haiti/834-haiti-azotado-por-violencia

Los hermanos de este hogar no tuvieron que fugarse, pero están sirviendo de asilo para los que se han tenido que ir de otros hogares.

Instamos a interceder por estos hermanos que están viviendo estas situaciones tan complicadas en Haití.

Dime con quién andas y te diré cómo eres

 

No os engañéis; las malas conversaciones [la mala compañía] corrompen las buenas costumbres. Velad debidamente, y no pequéis (1 Corintios 15:33-34).

 

No entres en la senda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos (Proverbios 4:14).

 

Este dicho Dime con quién andas y te diré cómo eres nos señala que cualquiera que se asocie con personas cuyo comportamiento es corrupto y condenable delante de Dios, pronto será como ellas [este mismo principio se debe aplicar a las películas, libros, música y todo tipo de medios [compara con 2. Corintios 6:14-18]. En una sociedad donde muchos pasan por alto las referencias morales sanas, es difícil no dejarse llevar. Las nociones del bien y del mal se desdibujan, y el cristiano corre el peligro de adoptar las formas de hacer y de pensar de su entorno.

 

La Biblia habla de Lot, quien prefiriendo acomodarse al mundo [se comportó como muchos creyentes en la actualidad] sufrió las malas influencias al habitar en Sodoma ya que los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera (Génesis 13:13) [lamentablemente esto mismo pasa hoy en día en muchas partes]. Y he aquí que Lot rodeado de esta gente cuya moral es reprobable ante Dios, tiene que ser obligado por ángeles para escaparse de esta ciudad, cubierta de vergüenza y deshonra (Génesis 19:15).

 

Para un creyente, tolerar una mala influencia es permanecer conscientemente bajo un peligro constante. Uno puede ser fuerte en la fe, tener una vida comprometida con Dios, pero entre malas compañías pronto la fe se debilitará e incluso puede ser sacudida. Una influencia de alguien más cercano a nosotros también puede ser perjudicial, si no está conforme a los principios bíblicos. Los afectos familiares a veces pueden ser una trampa. Sólo Dios puede ayudarnos y darnos la firmeza para romper una relación real o virtual que podría alejarnos imperceptiblemente de Él. La solución: Huye también de las concupiscencias (pasiones) juveniles; y sigue la justicia, la fe, el amor, la paz, con los que de corazón puro invocan al Señor  (2 Timoteo 2:22).

 

Fuente: “La Buena Semilla” fr., 30.6. 2023; Redacción: VM-Ar

 

Oremos para que Dios nos abra los ojos ante la perniciosa influencia de los medios de comunicación y del resto de situaciones que puedan entrañar un peligro para nuestra salud espiritual, y para que no seamos arrastrados a los pensamientos e ideologías de la sociedad. Más bien que nosotros seamos de buena influencia para nuestro entorno y que los demás vean reflejado el carácter de Cristo en mí y en ti.

 

Oremos para que Él nos dé el discernimiento necesario. ¡No tengamos miedo de comprometernos sometiéndonos en todo a la voluntad de Jesucristo!

 

 

El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios, será quebrantado (Proverbios 13:20).

 

 

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Muchas bendiciones - Alberto

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