La decapitación de 21 cristianos coptos egipcios a manos del Estado Islámico [ocurrida el 15.2.2015] ha puesto de nuevo en primera línea de interés la situación que viven los cristianos ante la persecución por este grupo islamista que tiene como fin llevar a cabo una limpieza étnica y religiosa en las zonas que va conquistando.
Ya sea Libia, como en este último caso, pero sobre todo en zonas como Siria o Irak, los cristianos cada vez son menos en número. Han sido asesinados o se han visto obligados a huir dejando incluso su país para poder tener una vida segura y digna.