
La cabaña, obra de William Paul Young, es una novela que explora la cuestión de por qué Dios permite el dolor y el mal. Es un relato de ficción sobre un hombre resentido con Dios por haber permitido el asesinato de su hija menor; el protagonista regresa al lugar del crimen, una vieja cabaña en el bosque, y allí vive un encuentro con “Dios” que transforma su vida. Sin embargo, el «Dios» con el que se encuentra no es el Dios de la Biblia.
El libro La Cabaña fue publicado en 2007, y como película, se conoce desde 2017. Primeramente, fue difundido en el ambiente de habla inglesa, pero ya está traducido al español.
Es realmente muy extraño que este título sea recomendado por muchos líderes cristianos y que del mismo modo extraño que sea también leído el libro o visto la película por un sinnúmero de creyentes (aparte de los no creyentes quienes también lo consumen). Igualmente, en publicaciones cristianas tanto el libro como la pelicula son favorablemente comentados. El siguiente artículo lo publicamos con el propósito de analizar y advertir acerca de semejante obra que pervierte la fe evangélica y bíblica.
La Biblia deja bien en claro que Jesucristo es Uno y es el Único Cristo. Él es el Ungido; Él es el Mesías; Él es el Salvador. No hay otro. Este único Jesucristo es llamado Cristo (o Mesías en hebreo) en más de 500 ocasiones en el Nuevo Testamento. De hecho, el nombre de Jesucristo apuntala todo el Nuevo Testamento. Nótese que el Jesús de la Biblia es claramente identificado como Cristo en la primera línea del primer capítulo del Libro de Mateo y en la última línea del último capítulo del Libro de Apocalipsis. Pero el "Jesús" de La Cabaña nunca es identificado como Cristo.
De hecho, la palabra "Cristo" no se encuentra en ninguna parte de toda la historia de La Cabaña. El "Jesús" de William P. Young nunca se describe, ni siquiera una vez, como el Jesús que tiene un nombre que está sobre todo nombre – la descripción completa de Jesucristo por el apóstol Pablo: Por lo cual también Dios lo ha exaltado y le dio un nombre que está por encima de todo nombre: Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre (Filipenses 2: 9-11).
Excluir el nombre de Cristo de La Cabaña es más o menos lo que se podría esperar de un universalista autoproclamado, como el señor William P. Young. Veamos esto, si Young hubiera identificado claramente en La Cabaña a ese "Jesús" a quien hace referencia como Cristo, ese "Jesús" universal habría perdido indudablemente su atractivo universal. Y eso es porque el 'Jesús' de otras religiones y de las enseñanzas de la Nueva Era es 'otro Jesús', el cual no es Jesucristo. Nótese este ejemplo: el "Jesús" de Young se muestra como "otro Jesús" cuando enseña a los lectores de La Cabaña la mentira de la Nueva Era de que Dios está "en" todas las cosas. Usando el "Jesús" de La Cabaña como su portavoz, Young enseña falsamente lo siguiente: "Dios, que es la base de todo ser, mora en, alrededor y por todas las cosas".
(Dios es el creador de todo, tiene el control sobre todo y los verdaderos creyentes "son templo del Espíritu Santo, justamente porque este Espíritu mora en ellos. Tal entendimiento no se debe confundir con el concepto de la Nueva Era que dice que "Dios está en todo".)
[Aclaramos: Young definitivamente presenta la Nueva Era enseñando que Dios está "en" todo. Dios no está "en" todos y ni tampoco “en todo”. La Biblia deja claro que el hombre no es divino y que el hombre no es Dios. La Cabaña presenta muchos de los mismos conceptos e ideas de la Nueva Era que plagan la polémica Biblia parafraseada, El Mensaje, escrito por Eugene Peterson, quien a su vez recomienda con entusiasmo a La Cabaña.]
Dios no está en todas las cosas. Esto es panteísmo. Esto es universalismo; esto es herejía; esto contradice totalmente las enseñanzas del verdadero Jesucristo. El apóstol Pablo advirtió a los corintios - y a todos nosotros - que se cuidaran de hombres (como William Paul Young) que vienen predicando y enseñando acerca de "otro Jesús", el cual no es Cristo. No obstante, Pablo también dijo que podríamos -lamentablemente- ir tras personas como Young y hasta tolerarlas: Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis (2 Corintios 11: 3-4).
Fuente: Way of Life News, Warren Smith, 19.8.2026; Redacción: VM-Ar
Hermanos, tomemos bien en serio esta advertencia! Si hemos estado comprometidos en alguno de estos conceptos erróneos o cosas parecidas: ¡Renunciémoslo con la ayuda de Jesucristo! - y advirtamos también a otros. Que Dios te bendiga. - Alberto