Testigo en un lugar difícil

(testigo = mártir μάρτυρας en griego)

¿Alguna vez te preguntaste cómo poder contarles a otras personas acerca de Jesús y su amor por ellos? La Voz de los Mártires se enteró de una mujer que no sabía cómo podría servir al Señor ni cómo difundir el Evangelio:

Era muy vieja, no podía leer ni escribir. No sabía conducir vehiculo alguno para llegar a otros lugares y conocer gente nueva. Además vive en Irán, un país muy restringido para los cristianos y donde la mayoría de la gente es musulmana.

Pero Dios la ayudó a encontrar una manera para poder compartir su fe:

Le pidió a un amigo que resaltara partes del Sermón del Monte (Mateo 5-7) en su Biblia. Luego tomó esa misma Biblia y subió a un autobús público. Sabía que los jóvenes en Irán respetan a las personas mayores. Ella le dijo a una mujer joven en el autobús: "Un amigo me ha dado este libro. ¿Podrías leerlo por mí?" Cuando la joven comenzó a leer en voz alta, la mujer mayor le solicitó: "Tengo dificultades para oír; ¿Puedes leer más alto, por favor?" La joven mujer comenzó a leer en voz aún más alta. Así todos en el autobús escucharon la Palabra de Dios.

A las personas en el autobús que mostraron interés en los versículos de Mateo, esta valiente mujer les ofreció su número de teléfono para poder compartirles más acerca de Jesús.

¿Le pedirás a Dios que te ayude a encontrar maneras de compartir Su Palabra con otros?

Que esto no sólo sea un buen deseo para el nuevo año sino que se transforme en una auténtica  manera de vivir – como verdadero seguidor y discípulo de Jesucristo.

¡Ora por nuestros hermanos perseguidos, por favor!

Fuente: VM-CR; Redacción: VM-Ar

10  El amor no hace mal al prójimo; así que el amor es el cumplimiento de la ley.

11  Y esto, conociendo el tiempo, que ya es hora de despertarnos del sueño; porque ahora está más cerca nuestra salvación que cuando creímos.

12  La noche está avanzada, y el día está por llegar; desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz.

13  Andemos honestamente, como de día; no en desenfrenos y borracheras; no en lujurias y lascivias, ni en contiendas y envidias.

14  Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para satisfacer los deseos de la carne. Romanos 13:10-14)

 

Buscar