Extremistas islámicos destruyen Nigeria

De acuerdo con el recuento de los padres, 234 niñas y mujeres jóvenes siguen desaparecidas después de que el grupo extremista islámico Boko Haram las secuestrara en el noreste de Nigeria el día 14 de abril de 2014. Las jóvenes estaban en la escuela gubernamental secundaria para niñas de Chibok – un enclave cristiano – y se habían estado preparando para dar los exámenes de física, cuando los terroristas atacaron poco después de la medianoche. Sus padres, junto a muchos vecinos, las han buscando en el bosque Sambisa, fuera de Chibok.

El secuestro fue uno de varios ataques violentos contra el pueblo de Nigeria. El mismo Boko Haram bombardeó una estación de autobuses en la hora pico en Abuja, la capital de Nigeria, matando al menos a 75 personas e hiriendo a otras 141. En el pasado, muchas niñas ya han sido secuestradas en todo el país; luego son obligadas a trabajar como sirvientas o esclavas sexuales. Sin embargo este secuestro es el mayor, provocando grandes protestas dentro de Nigeria y con una repercusión a nivel mundial.

La población de Nigeria es aproximadamente la mitad musulmana (45 %) y la otra mitad (51 %) cristiana, pero los extremistas islámicos de Boko Haram tienen el propósito declarado de forzar al país entero de 170 millones de personas a aceptar la sharia, la ley islámica. El nombre de Boko Haram significa "la educación occidental es pecado", y este grupo ha mostrado una especial animadversión hacia la educación de las mujeres jóvenes. El grupo ha seguido un régimen de terror, asaltando pueblos y causando destrucción y muerte a una escala tan grande que el gobierno de Nigeria informó recientemente, que 3 millones de personas se han visto afectadas. En el transcurso de este año, hasta la fecha, 1.500 personas han sido asesinadas y 250.000 personas se han quedado sin hogar en el noreste. En total, hay cerca de medio millón de desplazados en el país.

Mientras que el pueblo nigeriano teme por sus hijas, Boko Haram se aprovecha de jóvenes deseosos de dinero. Adolescentes varones, un poco más allá de la frontera de Níger, han sido reclutados para ayudar a Boko Haram a cambio de dinero, independientemente de sus lealtades con el Islam. Aparte de esto, son jóvenes matones de pandillas locales los que irrumpen en las casas de la gente, dándoles palizas para quitarles su dinero. Ellos actúan también como informantes de Boko Haram, dando detalles acerca de lo que las fuerzas de seguridad están haciendo, o bien suelen unirse a Boko Haram en ataques violentos contra las aldeas. Parece que a los extremistas no les importa si estos chicos están interesados ​​en la promoción de la sharia o no; les pagan por su ayuda con dinero en efectivo. "Si te dicen dónde hacer estallar una bomba y tienes éxito; si muere un montón de gente, te pagan un montón de dinero", dijo uno de los miembros de pandillas.

El levantamiento de los extremistas islámicos ha obligado al gobierno a invertir fondos importantes en el ejército y otras fuerzas de seguridad, con el fin de erradicarlos y proteger a los ciudadanos. Con cientos de miles de personas desplazadas, sus granjas y aldeas destruidas, el gobierno tiene un gran reto en sus manos para ayudar a miles de personas que están en peligro de morir de frío o de hambre. Hay una gran necesidad de instalar campos de refugiados; lo que a su vez aumenta el peligro de que éstos se conviertan en lugares de reclutamiento para los terroristas.

Para el gobierno nigeriano es un reto muy grande detener la violencia, manteniendo además la confianza de la población. En todas partes de Nigeria se conoce el dolor. Ladrones armados, accidentes, explosiones, todo esto puede ocurrir en cualquier lugar.

Oremos para que Dios, quien sin duda tiene a estas Sus preciadas hijas en Sus manos, proporcione la forma para que sean devueltas a sus familias. Oremos fervientemente por la paz de este flagelado país. Oremos por el presidente cristiano Goodluck Jonathan, para que Dios le dé sabiduría, fuerza y amor para poder enfrentar y solucionar los graves problemas de esta nación.  Oremos por los cristianos nigerianos, para que no se desanimen bajo estas terribles circunstancias y que sean fortalecidos y protegidos por nuestro omnipotente Dios.  

Fuente: Koinonia Institute News, 24.4.2014; Redacción: VM-Ar

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