
Uganda: Familiares musulmanes cortan las manos de un nuevo convertido
La víctima fue emboscada en su casa.
Familiares musulmanes de un hombre del este de Uganda que aceptó a Cristo en marzo de 2026 le cortaron las manos el 17 de abril del mismo año en un ataque relacionado con su nueva fe, según informaron fuentes.
Kalegeya Faruku, de 40 años, se estaba recuperando de graves heridas tras el ataque ocurrido aquel día alrededor de las 19:00 hs. en la casa de su familia en Jinja, en el distrito del mismo nombre.
“Entregué mi vida a Jesús a principios de marzo de 2026, y los miembros de mi familia no estaban contentos”, dijo Faruku a un contacto de Morning Star News. “Se enfurecieron mucho y comenzaron a enviarme mensajes amenazándome con quitarme la vida”.
Faruku dijo que el 17 de abril regresó brevemente a su casa para recoger pertenencias personales antes de trasladarse a un lugar más seguro. Tenía la intención de viajar a Busembatia, en el distrito de Bugweri, donde vive el amigo que le había compartido el evangelio. Allí mismo sus familiares lo emboscaron al llegar.
“Encontré a mis hermanos esperándome, como si alguien les hubiera informado”, dijo Faruku. “Mi hermano mayor se acercó a mí fingiendo preguntar dónde había estado. De repente, me agarró y los demás me rodearon”.
Lo llevaron dentro de la casa y le amputaron las manos mientras recitaban escrituras islámicas, afirmó. Posteriormente, los familiares lo trasladaron a unos cinco kilómetros de distancia y lo abandonaron cerca de un cruce de caminos, gravemente herido.
“Doy gracias a Dios porque un desconocido me encontró y este pidió ayuda”, dijo Faruku. “La gente vino y me llevó rápidamente a una clínica cercana para recibir atención médica”. Luego recibió tratamiento médico en un centro de salud cuyo nombre no se puede revelar por razones de seguridad.
Un pastor asistente de una iglesia evangélica del distrito dijo que Faruku había estado asistiendo a las reuniones en su iglesia. Los nombres de la iglesia y del pastor asistente no se revelan por motivos de seguridad.
Su padre, Lubega Issa, justificó el ataque diciendo: “Eso es lo que la sharía [ley islámica] nos instruye hacer con aquellos que niegan la religión de Alá”.
Hasta el momento de redactar este informe, la policía no había emitido ninguna declaración sobre el incidente y seguía sin estar claro si se habían realizado arrestos.
Miembros y líderes de la comunidad cristiana han pedido una investigación exhaustiva y un renovado énfasis en la convivencia pacífica y la libertad de creencias.
Fuente: morningstarnews; Redacción: VM-Ar, 30.5.2026
Reflexionando:
¿Qué estamos haciendo con la libertad que Dios nos dio?
Mientras muchos cristianos en diferentes partes del mundo son perseguidos, golpeados, encarcelados y hasta asesinados por creer en Jesucristo, en muchos países de occidente la iglesia está distraída en cosas pequeñas.
Discutimos por el color de las paredes del “templo”.
Discutimos por si se debe alabar con las manos levantadas o bajadas.
Discutimos por si se orar de pie, sentado o con los ojos cerrados o abiertos.
Y poco a poco, sin darse cuenta, la fe se vuelve liviana, tibia, cómoda y más y más comprometido con el mundo.
Muchos creyentes tienen Biblias en sus casas, pero no las leen, menos la escudriñan y tampoco se esfuerzan a estar en unanimidad con los hermanos.
Tienen libertad para congregarse, pero no desean realmente seguir a Jesucristo en todo momento.
Pueden hablar de Cristo sin miedo, pero prefieren callar.
Mientras tanto, hay hermanos nuestros que siguen a Jesús sabiendo que pueden perderlo todo: su familia, su trabajo, su libertad e incluso su vida.
Hay cristianos que no saben si mañana estarán vivos por predicar el evangelio. Y, aun así, siguen firmes. Siguen adorando. Siguen amando a Cristo.
¡Ejemplos, como el de Faruku, deberían empujarnos!
Jesús nunca prometió un camino cómodo. Él llamó a ser discípulos auténticos, no espectadores desinteresados.
Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús
padecerán persecución. (2 Timoteo 3:12)
Los cristianos de hoy necesitamos a volver al primer amor. Necesitamos, con la ayuda del Espíritu Santo, dejar la comodidad, las distracciones y vanidades para volver a aprender todas las cosas que Jesucristo y los Apóstoles nos han enseñado y obedecerle a Jesucristo.
No podemos vivir una fe superficial mientras otros derraman sangre por el nombre de Cristo.
La pregunta no es solamente si vamos a una iglesia.
La pregunta es: ¿realmente conocemos a Jesús y le obedecemos fielmente?
Porque cuando una persona conoce verdaderamente a Cristo, ya no vive para entretenerse “espiritualmente”. Vive para agradarle a Él.
Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.
(Apocalipsis 2:4)
Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente.
¡Quisiera fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio,
y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. (Apocalipsis 3:15-16)
Oremos por los cristianos perseguidos.
Aprendamos de su valentía.
Y aprovechemos la libertad que aún tenemos para buscar a Jesucristo con todo el corazón y seguirle fielmente.
Porque quizás un día seguir a Cristo también tenga un precio más alto para nosotros.
Y ese día, la fe superficial no será suficiente.
Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.
(Apocalipsis 2:10)