“La
gente se turbaría al conocer una conspiración tan monstruosa
que
no podría creer que existe” Edgar
Hoover, 1956
Existen
fuerzas profundamente ligadas entre sí, que desde varios lugares del mundo
están trabajando desde hace mucho tiempo para lograr alcanzar un objetivo
siniestro, que ha sido preparado como cual brebaje del infierno.
¿Qué
es una conspiración?
El
término conspiración o complot suele referirse a un acto o conjunto de actos
realizados por varias personas con ánimo de arrebatar el poder a otro o causar
daño.
A lo
largo de nuestra historia se han hecho famosas algunas conspiraciones. Muchos
se dedican a investigar profundamente a quiénes están detrás de algún crimen,
de una gran estafa o de algún tipo de complot.
Entre
las grandes y terribles conspiraciones de homicidios están los siguientes
hechos:
- El
asesinato del presidente de los EEUU Abraham Lincoln
- El
asesinato del primer ministro de Israel Isaac Rabín
- El
asesinato del presidente John F. Kennedy
La
Biblia, la Palabra de Dios también nos habla de este tipo de cosas. Y lo
presenta como un asunto realmente importante. Los grandes hitos bíblicos son el
resultado de conspiraciones contra alguien del pueblo de Dios, o contra Dios
mismo.
El
Salmo 2:1-3 dice:
“¿Por
qué se amotinan las naciones
y los
pueblos hacen vanos proyectos?
Los
reyes de la tierra se sublevan,
y los
príncipes conspiran contra el Señor
y
contra su Ungido: “Rompamos sus ataduras, librémonos de su yugo”.”
(Biblia
DHH, énfasis añadido)
De
acuerdo a este texto, claramente Dios entiende a todo tipo de rebelión en su
contra como una conspiración. El ser humano pecador intenta desligarse de Dios,
olvidarse de él. No obedecerle. Y en ese afán, el pecador intenta argumentar
contra Dios. Crea su propia religión. Hace sus propias normas y falsifica la
verdad. El pecador se rebela y se levanta contra su Creador. Eso es
conspiración contra Dios.
La Conspiración contra Dios (Elohim)
Aunque
esto parece absurdo, ¿pues cómo un ser creado puede cuestionar a su creador?,
sin embargo Dios ha dejado en libertad a sus criaturas, para que éstas
dispongan y decidan si desean obedecer y amar a Dios o no.
Veamos
a través de la historia bíblica, brevemente, cómo se desarrolla esta
sublevación contra nuestro buen y amoroso Señor.
La Conspiración Celestial
Fue
en la eternidad pasada, que se llevó a cabo en el cielo una sublevación contra
Dios. Ésta fue iniciada y comandada por uno de sus mejores siervos. Era un
ángel de alto rango, es más era más que un ángel, era un querubín. Y adoraba a
Dios en el cielo. Los textos bíblicos que nos detallan esta Gran Rebelión, la
primera y la fuente de todas, son lo siguientes:
Isaías
14:12-15,
“¡Cómo
caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú
que debilitabas a las naciones.
Tú
que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de
Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados
del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.
Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo.”
Ezequiel
28:11-19
“Vino
a mí palabra de Jehová, diciendo:
Hijo
de hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho Jehová
el Señor: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de
hermosura.
En
Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura;
de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo,
esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados
para ti en el día de tu creación. Tú, querubín grande, protector, yo te puse en
el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te
paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado,
hasta que se halló en ti maldad. A causa de la multitud de tus contrataciones
fuiste lleno de iniquidad, y pecaste; por lo que yo te eché del monte de Dios,
y te arrojé de entre las piedras del fuego, oh querubín protector. Se enalteció
tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu
esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que
miren en ti. Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus
contrataciones profanaste tu santuario; yo, pues, saqué fuego deen medio de ti,
el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos
los que te miran. Todos los que te conocieron de entre los pueblos se
maravillarán sobre ti; espanto serás, y para siempre dejarás de ser.”
Y
Apocalipsis 12:3-4,7-9.
“También
apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía
siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola
arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la
tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin
de devorar a su hijo tan pronto como naciese…
Después
hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el
dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló
ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la
serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo
entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.”
En
síntesis, Lucifer era un querubín de muy hermoso parecer que se enorgulleció
por su belleza e inició una sublevación incitando a otros seres celestiales en
rebelarse contra Dios. Lucifer deseó la adoración que sólo se le debe a Dios.
Los
textos citados nos dicen que Dios hirió a Lucifer quitándole su belleza y lo
expulsó del cielo a él y sus huestes. Lucifer es ahora, Satanás (Ha-Satán).
Desde
entonces ellos han trabajado en la humanidad para unirla a la Rebelión en
contra de Dios.
La Conspiración Terrenal
El
libro de Génesis (Bereshit, heb.) nos relata cómo se llevó a cabo esta
segunda conspiración. No vamos a citar los textos (Génesis 3), pero si podemos
señalar que Lucifer, tomando la forma de una serpiente, incitó a Eva a comer
del único fruto prohibido por Dios. Ella no necesitaba ese fruto.
Tenía
a su disposición a todos los árboles del huerto para comer junto a su esposo
Adán. Pero Eva decidió desobedecer a Dios, obedecer a la serpiente y motivar a
Adán en hacer lo mismo. Adán no reaccionó frente a la tentativa y comió al
igual que Eva. Este acto permitió la entrada del pecado al mundo (Romanos 5:12)
y con el pecado, a Lucifer mismo. Es decir, ellos abrieron las puertas para que
Lucifer, ahora la serpiente, pudiera tener control de la humanidad. Toda la
humanidad fue vendida a Satanás aquel día. El castigo por el pecado fue la
muerte física y espiritual.
La
conspiración de Satanás tuvo los resultados que esperaba.
Y no
sólo hizo caer a la humanidad, también les infundió la idea de llegar a ser
dioses.
“Entonces
la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que
comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios,
sabiendo el bien y el mal.” (Gn. 3:4 y 5, énfasis añadido).
Esta
exaltada propuesta ha pasado de generación en generación. Siempre han caminado
por la tierra hombres que se dicen ser dioses.
De
esta manera, vemos luego cómo Satanás ha trabajado a lo largo de la historia
levantando verdaderas sublevaciones en contra de Dios a través de las distintas
culturas y religiones de la humanidad. Bíblicamente hablando, podemos observar
como los descendientes de Adán y Eva se multiplicaron en gran manera, pero
dejaron a Dios de lado. Se rebelaron moralmente “Y vio Jehová que la maldad de
los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del
corazón de ellos era de continuo solamente el mal.” (Gn. 6:5) Entonces Dios los
castiga enviando el diluvio y salvando al justo Noé con su familia.
Seguidamente
se produce una terrible conspiración y la madre de muchas religiones
abominables: la construcción de la ciudad de Babilonia.
Babilonia
se construye por Nimrod, quien con el fin de proteger a la gente del daño de
las fieras, y después de batallar con muchas fieras, idea la construcción de
una ciudad amurallada. Nimrod fue un “vigoroso cazador delante de Jehová; por
lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová.” (Gn.
10:9).
Pero
la palabra “delante” en el texto anterior significa “en contra de”. Su
significado es de hostilidad.
Evidentemente
Nimrod fue hostil a Dios y su voluntad revelada.
Fue
en la ciudad de Babilonia donde nace la adoración a una deidad femenina, un
dios bebé y un dios varón paternal. Así, el diablo creó su falsa trinidad. Esta
“familia sagrada” evoca a Nimrod, su esposa Semíramis y su hijo Tamuz (Nimrod
muere antes del nacimiento de su hijo).
Nimrod
inició la construcción de la torre escalonada de Babel.
“Y
dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al
cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda
la tierra”
Claramente
fue un atentado contra Dios. Entonces el Señor impide la terminación de esta pirámide
babilónica confundiendo las lenguas de los constructores.
Ésta
religión de misterio trajo a luz la astrología, la superstición, el sacerdocio
célibe (de hombres y mujeres), el confesonario, la idolatría, etc.
La
impresión de esta sagrada familia diabólica en las gentes fue tan grande, que
la posterior expansión de las multitudes a raíz de la confusión de lenguas,
significó el esparcimiento de la adoración a estas deidades en cada cultura
debajo del sol. El ser humano se rebeló nuevamente contra Dios.
Sin
lugar a dudas, Satanás halló amplia cabida en Babilonia.
“Copa
de oro fue Babilonia en la mano de Jehová, que embriagó a toda la tierra; de su
vino bebieron los pueblos; se aturdieron por tanto, las naciones.” (Jeremías
51:7)
Allí
se inicia la obra maestra de Satanás. Posteriormente sufriría algunos cambios,
retoques, para la acomodación del culto de misterio en cada cultura, tiempo y
sociedad. Este culto pagano existe hasta nuestros días. Es la conspiración
contra Dios.
La Conspiración contra el Hijo de Dios, Jesucristo (Yeshúa)
La
Caída de la Humanidad en el Huerto del Edén significó la condenación para todos
nosotros, pues somos pecadores y estamos sujetos a un mundo caído y maldecido
por Dios. Sin embargo, Dios dice unas palabras importantísimas entre aquel
juicio sobre la tierra. Leemos en Génesis 3:15:
“Y
pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya;
ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.”
Aquellas
palabras de Dios prometen la salvación de la humanidad. Él promete darnos su
regalo inmerecido de Redención. Es la restauración de la humanidad caída a una
relación personal con Dios en comunión. No obstante este proceso de redención
tenía unas implicancias estratosféricas, gigantescas e incalculables. Sólo Dios
lo podía realizar con efectividad.
Este
plan de Redención incluyó el padecimiento de la ley de Dios por parte de
alguien que no la haya transgredido previamente. De esta manera, él sería
nuestro sustituto. Él sufriría nuestro castigo, pero sin merecerlo.
En
este caso respectivamente, entendemos que el sustituto debía ser sin pecado,
puro delante de Dios. Debía ser un ser humano que sintiera y experimentara las
mismas cosas como cualquier mortal para que se pueda identificar con nuestra
realidad. Pero siempre, sin pecado, inocente.
El
Concilio Celestial decidió que la segunda Persona de la Deidad cumpliera esa
misión: Dios el Hijo. Jesucristo vino a pagar nuestra deuda y llevarnos a Dios:
“Porque
también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos,
para llevarnos a Dios” (1Pedro 3:18)
“…el
cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra
justificación” (Romanos 4:25).
“Al
que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos
hechos justicia de Dios en él” (2Co 5:21).
Esto
significó que existiera una conspiración para dar muerte a Jesús.
¡Y
efectivamente si existió! La conspiración, la podemos ver en muchos versículos.
Pero pasándolos por alto, nos referiremos a las dos ocasiones donde la Biblia
hace alusión a la sentencia de Jesús, en manos de la sociedad secreta de aquel
tiempo: los fariseos y saduceos cabalistas.
La
primera fue cuando
Jesús sanó milagrosamente a un varón de la sinagoga en un día de reposo que
tenía una “mano seca”, probablemente se trataba de algún tipo de parálisis.
Acto seguido, los líderes religiosos determinan destruirle:
“Y
salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesús para destruirle” (Mt.
12:14).
“Y
salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para
destruirle” (Mr. 3:6).
“Y
ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí qué podrían hacer contra
Jesús” (Lc. 6:11)
Y
la segunda escena
donde se dictamina la sentencia definitiva contra el Hijo de Dios tiene lugar
luego que él resucita a Lázaro. Éste milagro fue excepcional. El Evangelio de
Juan 11:47-53 nos relata:
“Entonces
los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y dijeron:
¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales.
Si le
dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro
lugar santo y nuestra nación.
Entonces
Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis
nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que
toda la nación perezca.
Esto
no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año,
profetizó que Jesús había de morir por la nación; y no solamente por la nación,
sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.
Así
que, desde aquel día acordaron matarle.” (Énfasis añadido).
Algunos
de los fariseos, y algunos sacerdotes eran miembros de una cofradía secreta.
Ellos no eran judíos sencillos. Eran judíos que engañaban a la sociedad
aparentando ser muy justos y santos, pero secretamente, veneraban a la antigua
serpiente. Ellos seguían una religión sincretista, formada justamente en
Babilonia, cuando los judíos fueron llevados cautivos en 586 a.C. Allí en
Babilonia, el judaísmo se mezcló con el paganismo formando la Cábala mística.
Estas creencias se traspasaron mediante tradición oral de padres a hijos,
llegando así hasta los mismos días de Jesús.
Jesús
claramente sabía esta verdad y los expuso públicamente en más de una ocasión.
Haciendo
referencia al carácter esotérico de la comunidad dijo:
“¡Ay
de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a
sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más
por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.
Así
también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero
por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad…
¡Serpientes,
generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?” (Mateo
23:27-28, 33).
Haciendo
referencias a sus ritos, proyectos impíos y las ansias de matarle, les dijo:
“Vosotros
sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer.
El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad,
porque no hay verdad en él.
Cuando
habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”
Asimismo,
podemos ver cuando los principales sacerdotes, escribas y ancianos, consultaron
a Jesús acerca de su autoridad, recibieron como respuesta otra pregunta de
Jesús. Aquí podemos ver cómo éstas personas verdaderamente eran hipócritas,
porque planificaron su respuesta, protegiéndose, y en aquel diálogo se descubre
que ellos reconocieron en calidad de profetas tanto a Juan Bautista, como a
Jesús. Sin embargo, no lo admitirían. Y eso se confirma por las parábolas que
Jesús predica seguidamente.
Examine
usted, el texto en Lucas 20 y comprobará lo que estamos diciendo.
Juan
el Bautista también les había expuesto previamente:
“Al
ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les
decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?
Haced,
pues, frutos dignos de arrepentimiento…” (Mateo 3:7-9).
Éstos
judíos eran adoradores de Lucifer (la serpiente) en un sistema pagano-judaico de
tradición oral que posteriormente se codificaría en el siglo XII y que se le
conoce hoy como “Cábala” y el hexagrama de la bandera nacional de Israel es
parte de ella.
Una
conspiración infernal se levantó en contra de Jesús y que le llevó hasta la
muerte. Estos textos corroboran que se trató de un complot guisado en el mismo
infierno:
“Respondió
Jesús: A quien yo diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a
Judas Iscariote hijo de Simón. Y después del bocado, Satanás entró en él.
Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto” (Juan 13:26-27).
“Habiendo
estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí;
mas esta es vuestra hora, y la potestad de la tinieblas.” (Lucas 22:53)
“Vosotros
sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer.
El ha sido homicida desde el principio” (Juan 8/44)
Sin
lugar a dudas, el reino del bajo mundo estaba en fiesta por la muerte de Jesús.
¡Pero
Jesús resucitó! Se levantó de la tumba al tercer día venciendo la conspiración
luciferina.
Jesucristo
venció la conspiración mediante la resurrección.
Pero
no queremos que se nos malentienda. En verdad el diablo propugnó a los líderes
judíos para destruir a Jesús, pero al mismo tiempo, era Dios quien impulsaba al
mismo diablo para cumplir la profecía y darnos redención. Evidentemente se
necesitaba de un asesino para dar muerte al Mesías y así pueda ser nuestro
sustituto.
Ahora
veamos la conspiración actual.
La Conspiración Actual
Dar
una fecha para el inicio de esta conspiración es especulación. Ciertamente
estaba presente desde los días del apóstol Pablo. Pero ¿cuál conspiración?
Dejemos que Pablo nos lo indique:
“Porque
ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente
lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se
manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y
destruirá con el resplandor de su venida” (2 Tesalonicenses 2:7-8)
Se
trata de la conspiración para levantar al Anticristo, el “hombre de pecado”:
“…se
manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se
levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se
sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.” (2
Tesalonicenses 2:3 y 4)
Y
este movimiento de preparación se está llevando a cabo frente a nuestros ojos
hoy. Aquel que se le conoce como el Anticristo será el próximo líder mundial
que traerá las soluciones a muchos problemas de vida y la paz mundial, quien
recibirá adoración atribuyéndose el Mesías, quien controlará absolutamente todo
el sistema, unirá todos los partidos políticos, someterá a la humanidad a una
esclavitud global y recibirá todo poder en bandejas de plata. Entonces se
cumplirá esta profecía apocalíptica:
“porque
Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de
acuerdo, y dar su reino a la bestia (Anticristo), hasta que se cumplan las
palabras de Dios.” (Apocalipsis 17:17)
A
ésta conspiración actual, la Biblia le llama “misterio de iniquidad”,
mencionado más arriba. Dios le ha permitido al diablo levantar a su
súper-hombre para luego dejar caer sus justos juicios sobre la humanidad
descritos en el libro de Apocalipsis. Así como la Raza Humana vió al mismo Hijo
de Dios hecho carne, también se le permitirá conocer al hijo del diablo, como
¡un personaje muy público!
El
Anticristo será un blasfemo, no sólo porque usurpará la gloria que sólo Dios
merece, sino que él también verbalizará blasfemias (Ap. 13:5). Actuará en un
tiempo denominado por Jesús como: “La Gran Tribulación” (Mt 24:21, Ap. 7:14).
Esta
conspiración incluye un ataque contra las libertades individuales y la
personalidad libre del ser humano. Debido a que en este período el Gobierno
controlará totalmente a los habitantes. Cada actividad, que se realice o deje
de realizar, será automatizada. Muchos se volverán verdaderos “robots”,
controlados por el ya no tan futuro bio-chip de tecnología RFID (Ap. 13:15-18)
(Vea nuestra sección La Marca)
De
esta forma, la Bestia se unirá a su ejército de controlados tecnológicamente en
adoración al Dragón (Apocalipsis 13:4, 20:2) y en blasfemias contra Dios.
La
humanidad nunca más será libre, menos democrática. No podrán elegir. Serán
“androides”.
La
Gran Tribulación será el punto clímax de la mayor Conspiración
humana-luciferina de todos los tiempos.
Nunca
se ha visto cosa semejante. La maldad imperante en aquel tiempo ha de ser
escalofriante, mayor que la ficción misma. El nombre técnico jesuita-masónico
para este período es “Nuevo Orden Mundial”.
Los
actuales actores que cumplen y cumplirán cabalmente la profecía bíblica es la
red Illuminati. Y éstos son:
- Los
Jesuitas (Compañía de Jesús) de Cuarto Voto y algunos Coadjutores.
- Los
Illuminati.
- La
Francmasonería o Masonería Libre.
- Los
Caballeros de Malta.
- El
CFR (Concilio de Relaciones Exteriores)
- El
Club Bilderberg.
- El
Club de Roma.
- La
Comisión Trilateral.
Y
muchos otros grupos más. Aunque se entrelazan entre sí, no todos quienes están
dentro de éstos cuerpos sociales y/o políticos constan del mismo conocimiento.
Lo mismo debe decirse en cuanto a la consciencia luciferina del proyecto
globalizador y la adoración de éste mismo agente maligno.
Así,
son sólo algunos altos jesuitas de 4º voto quienes trabajan para formar el
Nuevo Orden Mundial en distintas esferas de la sociedad. Y casi todos los
masones de este tiempo no están al tanto de lo que creen y a quién adoran sus
superiores, (Lucifer) y en este punto, debemos incluir a pesar de lo chocante,
a la Compañía de Jesús.
Muchos
políticos hoy pertenecen a éstos grupos y no están al tanto de los objetivos
nefastos que se pretende lograr; del mismo modo, muchos líderes saben hacia
donde se encamina toda “la Mátrix”.
El
propósito de este sitio web es que el lector pueda ver claramente cómo se lleva
a cabo esta conflagración universal y quienes son sus principales agentes y
promotores, de una manera documentada, seria y responsable. Y pueda actuar en
concordancia a lo expuesto.
De
alguna manera podemos inferir que esta actual conspiración está directamente
conectada con la que sufrió Jesucristo. Lo podemos afirmar debido a que tanto
al traidor Judas (el apóstol que entregó a Jesús a los romanos) como al propio
Anticristo se les adjudica el mismo título en la Biblia: “hijo
de perdición”. Cuán densas fueron las tinieblas sobre Judas Iscariote, pero más
aún serán las tinieblas que llenarán y controlarán al próximo Anticristo.
Veamos los textos:
(Jesús
orando al Padre:) “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre;
a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo
de perdición, para que la Escritura se cumpliese.” (Jn. 17:12) (Claramente se
refiere al apóstol que apostató de forma definitiva, Judas)
“Nadie
os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía,
y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición”
La
actual conspiración es la consumación de la que se inició en la persona de
Jesús. Es el deseo de Lucifer de borrar de la tierra el nombre de Dios, ser
adorado él mismo y que el ser humano se proclame dios. En aquel período, la
Nueva Era vivirá su auge. Muchos se creerán dios.
Y la
única forma de escapar de este tiempo tenebroso es por medio del escape de los
redimidos, cuando Cristo vuelva a sacarlos previamente en lo que se conoce como
Rapto de la Iglesia (1 Tesalonicenses 4:15-17, 5:9-10).
Pero
así como resultó ser en el anterior intento, Jesucristo vencerá rotundamente al
Anticristo en su Segunda Venida en gloria “Y entonces se manifestará aquel
inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el
resplandor de su venida” (2 Tesalonicenses 2:8).
Entonces
se establecerá el reino milenario de Jesucristo sobre esta tierra.
A
Jesús lo mataron las sociedades secretas; de la misma forma ahora las
sociedades secretas levantarán al Anticristo quien batallará contra Jesús en
Armagedón (Ap.19). Primero Jesús vino como el Cordero para expiar el pecado.
Ahora regresa como León (Ap 5/5-6) y sin relación con el pecado (Hebreos 9:28)
“para destruir a los que destruyen la tierra” (Ap 11:18).
Quédese
con nosotros y podrá descubrir la conspiración del inframundo trabajando a toda
máquina, simplemente para cumplir la profecía Bíblica, y de seguro, al igual
que nosotros, podrá ver cuán cerca estamos del regreso del Señor Jesucristo y
lograr “escapar de todas estas cosas que vendrán” (Lucas 21:36) al abrazar a
Cristo y volar con él en el Rapto de la Iglesia.
¡Jesucristo
Viene Pronto!
Autor desconocido
Nota:
Como Voz de los Mártires no estamos necesariamente de acuerdo con todos
lo puntos de vista arriba expuestos.