Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no
aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones.
No
sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien
practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,
ni
encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos.
Porque
es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas
abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.
Perfecto
serás delante de Jehová tu Dios.
Porque
estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te
ha permitido esto Jehová tu Dios. (Deut. 18:9-14)